Día soportable de trabajo. Aunque saqué mucho la vuelta intentando seguir el partido de Colo-Colo, cosa que no resultó mucho. Mañana dejo el copete y el azúcar por quién sabe cuánto tiempo. Me despedí con un Manjarate. Tengo que dejarlos para cuidar mi páncreas de la resistencia a la insulina y para que no me dé pancreatitis. Siento dolores ahí de repente y me asusto. Bajé Buffy la cazavampiros así que espero entretenerme con eso a futuro.
Inútil día lunes. Intenté comer mejor y terminé comiendo puras hueás. Intenté hacer ejercicio y no hice. Intenté dibujar y no dibujé. Aaah, pero la siesta. En la siesta de hoy, soñé que Lana del Rey me pedía que le tatuara agua con tinta azul dentro de una botella
Hice 20 viñetas. Ninguna buena. Dormí demasiado de nuevo, es como si mis semanas fueran puro dormir 16 horas. No vi películas pero estoy avanzando “Velcro y yo” de Rejtman antes de lanzarme con sus diarios. Tenía psiquiatra y no fui. Se me olvidó. Mañana en la mañana lo veré un rato. Reduje el clonazepam de uno a medio y no tomé siesta. Por eso dibujé tanto. El espacio temporal entre las 14:00 y las 18:00 hrs. vuelve a mí, vuelve mi conciencia. Espero no desaprovecharlo mirando Twitter.
Terminé el cómic “El dilema del completo” (primera parte) y luego avancé una página del cómic “Buscando trabajo” (tercera parte). No quise seguir dibujando para no aburrirme del dibujo tan rápido. Me motivé con una idea: ¿Y si saco el Boletín Rata #15 de forma más interesante? Como libro, sería lo más interesante según yo. Si meto las 24 páginas nuevas de cómic que he hecho este año y sumo la segunda mitad de “Buscando trabajo” (aunque obviamente iría la primera mitad también, para que esté completo), además de “Perro Chico” (de 54 páginas actualmente), podría tener un librito de unas 170 páginas. También podría dibujar la segunda parte de “El dilema del completo” que solo está escrita y tiene 22 páginas (para que el libro tenga más contenido nuevo). Me gusta la idea. Es solo que no sé cuántas personas me lo comprarían y si me iría para atrás invirtiendo en algo así. En internet nadie me pesca mucho y no voy a ferias. Debería intentar volver a ferias, pero coinciden con los únicos días a la semana que trabajo asalariadamente. Sería bacán que el Boletín Rata fuera un evento: un libro al año, o dos, si ando máquina. Ya, mucha ilusión, falta dibujar.
Tengo que escribirle a N sobre lo del otro libro, que siento incompleto y en el que también debería trabajar un poco en la semana, después del condoro que me mandé. También tengo que trabajar en “Pichí de paco” y vender poleras. Espero que con estas nuevas 4 horas que sumé gracias al medio clonazepam me dé el tiempo de hacer todo esto.
Hoy tuve psiquiatra y estoy claramente mejor: poder dibujar, estar despierta, me hacen estar mejor. El psiquiatra me dijo que yo le había dicho que ninguna de mis depresiones era corta y contamos esta última depresión y solo duró dos meses. No es tanto tiempo, pero no es poco. Fueron dos meses perdidos en los que no avancé nada. Ahora al menos me estoy rearmando. Qué vergüenza decir algo de tipo “el cómic me salva la vida”, pero estoy casi ahí.
Dos horribles páginas de “Buscando trabajo”. Nunca voy a dibujar bien (lo digo, pero no sé si es una preocupación real).
Avancé un poco en la lectura de “One hundred columns for Razorcake” de Ben Snakepit y en tres columnas recomienda películas. Las bajé todas. Después me compré dos libros suyos “Manor Threat” y “Return to the Snakepit”. Me arrepentí altiro porque me salió caro, pero me sentí bendecida cuando caché que justo hoy me llegó la plata de la credencial y no tuve ningún desnivel en mi paupérrimo sueldo. Compré dos libros y todo bien. Van a llegar el día de la callampa eso sí, porque los encargué a una librería irlandesa que era muy económica, pero de envío relajado. Me vuelve loca saber que nunca voy a tener la colección completa de los libros de Snakepit a menos que invierta más de 100 lucas, porque el envío desde Micropublishing es carísimo, como 50 lucas. En fin. Intentaré conformarme con lo que tengo.
Nada hice, hice nada, no hice nada (salvo dormir todo el día). Supongo que está bien darme un día para descansar dado que este lunes no lo hice.
Hace días que no tomo “Velcro y yo” y lo estaba leyendo a buen ritmo, como para terminarlo pronto. No sé si leer después “Literatura y otros cuentos” o “Cuarto sucio, ubicación peligrosa”. El ánimo lo dirá.
Día pesado de trabajo. Me tocó reponer aseo y limpieza, luego, dos horas antes de salir me mandaron a hacer devoluciones. Seguí el partido de Colo-Colo y se me hizo más soportable el día. Terminé hecha mierda. Agotada. Llegué a comerme un completo al que le eché pesto y no fue una buena idea. Hablé con N, esta semana retomaremos los trabajos en el libro. O yo, al menos.
Te pienso, Boletín Rata 15. ¿De dónde chucha voy a sacar la plata si pretendo cambiarme de trabajo? ¿De dónde chucha voy a sacar las ganas y el ánimo para dibujar si pretendo cambiarme de trabajo, a jornada completa?
Problemas para el futuro. O sea, un par de meses más.
Día de trabajo no muy distinto al de ayer, donde al menos pude sentarme durante una hora o algo así, en caja. Pero tuve que reponer detergentes y fue una paja porque son muy pesados. Luego devoluciones, un rato en electro (donde me sentí mal por la cantidad de gente que había) y para la casa. Me compré un juguete de Yoshi rojo, aunque prefiero al Yoshi azul, pero no había. Mi plan era comprar también un juguete de Donkey Kong, pero ¡alguien se metió al carro de devoluciones y me lo sacó! No es primera vez que me pasa. La otra vez me robaron un peluche de Pikachu. No entiendo cómo alguien se mete a hurgar en el carro de otra persona y saca cosas. Gente pos.
Me gustó salir a las 20:00 hrs. Pude ver el atardecer y las luces con el nombre del supermercado iluminadas mientras iba escuchando “Circo beat” de Fito Páez. Fue un lindo momento y triste también. Lindo porque la imagen era linda y triste porque disfruté de ese momento solo porque me armaron el horario como las hueas. Ahora me duelen la espalda y los pies. Me pegué con una piedra en el talón y me dolió demasiado para haber sido un golpe tan nada. Mañana amaneceré mejor. Nuevamente me tomé solo media pastilla de clonazepam. El otro día el psiquiatra me dijo que la gente pierde la conciencia a veces con esa pastilla y me la imaginé comiéndome el cerebro, porque genera adicción. Pero lo cierto es que cuando me tocó perder la conciencia con una pastilla y olvidar lo que había hecho fue con la zopiclona, que seguramente tendrá más restricciones en el futuro o estará prohibida.
Estoy viendo una serie que me gustaba harto cuando chica (alerta de hueá mala, pero en verdad no): “Paso a paso” (“Step by step”). Pretendo verla completa o avanzar lo máximo posible. No sé por qué siento que viéndola haré mejores cómics. Debe ser porque quiero que mis cómics den esa sensación de estar viendo tele en los 90 y eso los haría mejores, para mí. También estoy viendo “Scrubs”, pero esa es para pasarlo bien no más.
¿Haré algo útil mañana? ¿Dibujaré? ¿Trabajaré en el libro tal y como le dije a N?
Mañana volvemos con la respuesta.
Hoy fue el día más difícil en lo que va del año. Como a las 6 am, me di cuenta de que mi gato, Nino, estaba raro. Se sentía demasiado caliente y estaba decaído. Lo llevé al veterinario lo antes que pude, que fue a las 12 de la tarde. Ahí me dijeron que tenía 42 de fiebre, que ameritaba hospital. Como no tenía ningún otro síntoma, el veterinario me dijo que podía ser mycoplasma, que es una bacteria que ataca la sangre y que se transmite por las pulgas (pudo coincidir con sus primeras salidas al patio el viernes y el sábado). Le hicieron el test y salió “escasa presencia de mycoplasma”. Aún no sé bien, pero creo que significa que está en una etapa inicial. Tuve que ir dos veces al veterinario porque el primer test que le hicieron lo rechazó el laboratorio. El segundo nos dio el resultado. Me mandaron la receta cerca de las 20 hrs. así que salimos corriendo con mi mamá y nos separamos: ella se fue a la farmacia humana y yo a la veterinaria. Conseguimos los medicamentos y se los dimos. Ahora, a esperar. El jueves tiene control, tengo que sacar hora. Estoy agotadísima. No hice nada salvo esto y preocuparme por esto. Más encima cuando dobló el colectivo había un furgón de animales y mi mamá, que no alcanzaba a leer, me dijo: mira, un furgón veterinario, una señal. El furgón era de una funeraria de mascotas. No quiero saber nada más de esto por ahora. Voy a seguir su tratamiento y ahora voy a dormir, porque de verdad que fue un día pesado.
Vengo a escribir acá con dolor, con todo el dolor que amerita tener a una mascota enferma sin poder ayudarla. Ayer el veterinario me dijo que el Nino podía tener leucemia felina y hoy estuve leyendo sobre eso y encuentro bien probable que tenga. Lo triste es que los gatitos no suelen vivir mucho. Más del 80% no llega al año. Me rompe el corazón esto, pero lo correcto, lo que tengo que hacer el jueves es pedir los exámenes retrovirales y salir de la duda, porque quizás si la detectamos a tiempo podemos ayudarlo a tener una vida más larga, que es lo que queremos (siempre y cuando viva bien). Me da mucha pena todo esto, porque muchas veces he estado pegada mirando al Nino, intentando imaginarme lo lindo que será cuando sea un gato adulto y probablemente eso no pase. Me siento como en la fábula de la lechera. Lo quiero demasiado. No quiero que se muera. ¿Qué puedo hacer al respecto, fuera de lo que ya estoy haciendo? ¿No hay algo mágico que lo pueda salvar? ¿Qué puedo hacer, por la chucha?
Más encima, tengo que tener un boceto para mañana. Tengo la cabeza en cualquier parte y el corazón con el Nino, así cuesta mucho trabajar. Intentaré motivarme diciendo que necesito esa plata ya que los retrovirales no son económicos para mi presupuesto. La verdad es que no me motiva. Me duele mucho la situación por la que está pasando mi gatito. Me duele el pecho, quiero llorar, quiero vomitar, pero por otro lado no tengo una confirmación de lo peor, aún. ¿Por qué esa idea no me consuela?
Amanecí mejor. Un poco más tranquila. Ansiosa igual, creo que es algo que irá creciendo dentro del día. Pero el Nino se vino a dormir a mi pieza solito y eso me hace sentir que hay algo de mejoría.
Salió al patio dos veces. Durmió caleta y comió. No ha hecho caca ni ha tomado agua. Así vamos hasta ahora. Mientras duerme encima de mi impresora aprovecharé de avanzar en el libro que le tengo que entregar a N.
Mañana es el control.
No sé si la razón por la que después de dormir disminuyen mis ideas fatalistas sea que me tomo el antipsicótico de noche o que a todos se nos pasan un poco las penas después de dormir.
Mis ideas sobre el estado de salud del Nino estos últimos días han sido desquiciadas. Lo pensé cuando estuve muy angustiada y con ganas de llorar: debe ser el Trastorno obsesivo compulsivo gatillándose de nuevo, y creo que sí era eso, al final. Hoy lo encontraron bien en el control. Mi negatividad no puede dominarme. Tengo que tomarme los antipsicóticos de día. Me dijeron que me los tomara de día y yo me los tomo como una hora antes de acostarme. Estoy haciendo las cosas mal y afectan mi juicio. Me dan ganas de borrar los párrafos que escribí más arriba, pero supongo que me servirán para hacer un análisis en algún momento. Análisis de mis trastornos, obviamente.
No sé qué pensar. Después del control en el veterinario estaba todo bien. Ahora el Nino no solo no quiere comer si no que se pone salivar de forma extraña cuando le acerco comida al hocico, como si le diera asco y quisiera vomitar. Me dijeron que tenía que llevarlo si dejaba de comer. ¿Cuánto será el tiempo prudente? Porque se acerca el fin de semana, tendré que trabajar y no podré verlo ni cuidarlo. Si no ha comido mañana a las 13, intentaré llevarlo por la tarde noche, cuando mi tía pueda ir, porque me va a prestar la tarjeta de crédito para pagar todo. Capaz que hasta que haya que hospitalizarlo. No me preocupa la plata, porque si me ordeno puedo hacer trabajos extra y encontrar una forma de pagarlo. Me preocupa el Nino. Sueño con que mañana en la mañana despierte con apetito. Ahora, por mientras, ha vuelto el dolor a mi pecho.
Ayer no escribí, pero mi día estuvo enfocado casi en un 100% en que el Nino comiera y tomara agua. Recién hoy lo hizo. Parece que de a poco vuelve a la normalidad.
Día raro de trabajo, porque fue pesado, como siempre lo es cuando me toca reponer, pero, al mismo tiempo, se me pasó volando. Me tocó trabajar en perfumería y, a pesar de que dejé la cagá en algunos sectores, creo que hice un buen trabajo.
Llegué a mi casa, comí con mi familia, saqué al Nino cinco minutos, lo vi dormir, comer, tomar leche y ahora me voy a acostar a leer. A ver cuánto me da, porque estoy raja. Desperté a las 5, pues entraba a las 7:30 hrs.
Me gustaría terminar el cuento “Barras” de Rejtman. Llevo días leyéndolo, incluso una vez lo empecé de nuevo, porque me he reído demasiado. Mi escena favorita: cuando se cuelgan como cinco hueones de la barra, hacen más de 127 flexiones y la barra cede. Qué chistoso.
Hoy es martes. No vine a escribir ni el domingo ni ayer.
El domingo fue un día de trabajo súper pesado. Estuve toda la mañana sola en mi sección. Me tocó reponer hielo, que es una de las cosas que más detesto porque las bolsas son pesadas, porque hay que hacerlo rápido y porque las puertas de ese refrigerador están medio malas y la última se pasa abriendo. Había mucho que hacer. El subgerente me mandaba cada vez a hacer algo distinto aunque yo no hubiese terminado lo anterior. Por suerte llegó un compañero a las 12:30 y luego 2 a las 15:30 hrs. Cuando salí me sentí realmente molida. Le escribí a mi mamá por si quería que llevara algo para comer y me contó lo que había pasado hace unos 15 minutos: al Benito le dio otra trombosis y esta vez fue tan fuerte que no podía moverse de la mitad del cuerpo hacia abajo. Se hizo pipí y caca. Mi tía lo llevó urgente a un veterinario, pero nadie tenía la capacidad o el hospital para atenderlo así que terminó en una clínica en Ñuñoa, la Vets. Como a las 21:40 hrs. nos informó que iba a dormir al Benito, porque la operación era muy complicada y además no garantizaba que no le volvieran a dar trombosis (esta fue la tercera) y estaba sufriendo mucho. Tenía agua en los pulmones también. Hizo una videollamada y nos pudimos despedir. A mí me tenía mal no haberlo visto ese día, así que me sentí mejor al verlo, al ver su perfil de Benito. Lo cremaron.
El lunes me sentía mal físicamente así que dormí todo el día. Desperté para ver el partido de Colo Colo no más y después seguí durmiendo. En la madrugada del martes tenía una migraña tan fuerte que no me permitía dormir así que luego de esperar una hora a que se me pasara, me levanté y me tomé un cefalmín que me regaló un cliente en el supermercado una vez.
Hoy estoy un poco más clara, desperté sin dolor de cabeza, y espero ponerme al día con las cosas pendientes que son 4. Todo lo que tenía que hacer la semana pasada.
No lo logré. Estuve todo el día deprimida y desanimada. Aún no hago el trámite de mis pastillas y no saco hora al psiquiatra. ¿Podré hacer eso mañana? Por favor, tengo que poder.
Otra vez no hice el trámite. Estuve con dolor de cabeza y desanimada prácticamente todo el día. Se me pasó recién como a las 22 hrs., así que aproveché de escanear una libretita que encontré y subí el Boletín Rata #10 al catálogo de cómics de oficinismo.cl. Me quedan dos días para ser productiva y avanzar en cosas que tengo pendientes. No he dibujado nada. En la tarde puse todo mi esfuerzo en ver una película y, a pesar de que leía los subtítulos dobles, fui capaz de ver “The Return of the Living Dead”. Es buena. Creo que la hubiese disfrutado más si no me hubiese dolido tanto la cabeza.
Me da lata mi estado actual. Siento que venía bien, trabajando en la semana y ahora por segunda semana estoy solamente padeciendo. El Nino se ha normalizado, el Benito está muerto. Ahora, a las 23:35 hrs., me siento mejor. Espero mañana amanecer mejor y hacer ese trámite de mierda que no pude hacer porque estaban haciendo aseo profundo el día que fui a la USAM.
¿Cuándo chucha voy a volver a dibujar? ¿”Mañana”? Estoy chata de mí.
Hoy al menos hice algo que tenía pendiente: fui a que me timbraran las recetas a la USAM, pedí hora para el psiquiatra y fui a buscar las pastillas. Lo tenía pendiente hace dos semanas. Espero hacer los otros pendientes la próxima semana. Mañana tengo que ir a la pega al desayuno del empleado del mes, porque estoy nominada, pero me da un poco de risa, porque 1) no sirve de nada estar nominada a empleada del mes cuando estai buscando otro trabajo; 2) estoy buscando otro trabajo. Hoy casi consigo uno si no hubiese sido porque el tipo que me llamó por teléfono me mintió. Quizás fue para mejor. Me entrego al destino. Haz lo que quieras conmigo. Yo ya me esforcé, no resultó, ahora dejo que algo más se haga cargo. No tengo ganas de dibujar pero he estado leyendo “My stupid life” de Mitch Clem y me dan ganas de hacer algo así, que es básicamente copiarle a Ben Snake Pit con mi estilo personal. Pero qué chucha voy a contar que no haya contado acá. Después de todo planeo meter estos fragmentos al blog de www.oficinismo.cl. ¿Y hacer una columna? ¿Voy a ser capaz de armar una columna mensual si no fui ni capaz de hacer el cómic para el Substack del Club?
Sábado: día normal de trabajo, me tocó caja normal. Me di cuenta de que quiero puro renunciar e irme a otro lado donde gane más plata. Domingo: día pesado de trabajo, me tocó caja de autoservicio. Había mucha gente, parecía fin de mes. Me pasé todo el día pensando en renunciar y sacando cuentas de lo que me pagarían por mis días de vacaciones y por el seguro de cesantía. Lunes: ayer hablé con I y me contó que muchos compañeros de la pega van al gimnasio que queda justo al frente del supermercado. Hablé con N para preguntarle precios y creo que nos vamos a inscribir con mi mamá. Qué fome, no voy a renunciar. Y del trabajo prometido, del cual supuestamente pasé a la entrevista psicológica, nada, ninguna noticia. Fome, fome. A veces, digo: esto es lo que Dios quiere; otras veces digo: las piezas calzan a la perfección, es solo cosa de tiempo para verlo; y otras veces: ¿por qué tengo tan mala cueva?
Sigo pensando en el cómic que quiero hacer para redes sociales, pero no doy con ninguna idea buena. Tiene que ser corto y de cero esfuerzo, para poder hacerlo de lunes a viernes o incluso los fines de semana. Los destructores fines de semana.
Ya abandoné la idea de que me van a llamar de ese otro trabajo. Falta que me haga la idea de seguir en mi actual trabajo. Los beneficios son buenos. En abril pretendo meterme al gimnasio. Dijo mi hermana que el precio que tiene mensual por el Sindicato estaba rebueno, que aprovechara; aparte de que mis compas de trabajo dicen que está bacán y van a ejercitarse para allá. Me preocupa caleta faltar a las clases que me den. Tengo que tomármelo como un trabajo, como que estoy cumpliendo y respetando a otra persona (algo que no puedo hacer conmigo).
Anoche por fin terminé “My stupid life” de Mitch Clem. Está bueno, me lo quiero comprar. Creo que haré tiras diarias, pero no sé cuándo empiece: en abril o mañana mismo. Tengo que pensarlo pero la idea es no pensarlo tanto. Quizás hago un diario de las películas que veo: pero tienen que ser máximo 4 viñetas horizontales (idealmente 3) y lo haría en los cuadernos grandes, cosa de escanear una página cuando complete 4 tiras. Misch. Se me ocurrió mientras escribía.
Dibujé un poquito hoy. Dormí mal para variar, pero eso no impidió que terminara de puntuar y arreglar un poco el LIBRO. Se lo envié a N apenas terminé, pero va a quedar mal cuando se dé cuenta de todas las cosas que pretendo cambiar; mejor dicho: todos los dibujos que quiero rehacer. Después de eso vi el partido de Colo-Colo (1-3 le ganó al León de Collao en Concepción) y luego me vine a bocetear un dibujo que me pidieron. Siento que me van a mandar a la chucha con mi idea, pero tenía que intentarlo. Acabo de recordar que después de terminar con el LIBRO, intenté ver “Der todesking”, pero algo pasó. Siempre pasa algo que interrumpe el visionado de esa película. Debe ser diosito evitándome un trauma. Lo que sí vi fue el “Portishead Live in Roseland NYC”, qué joya más grande. Quiero verlo una vez al mes (Letterboxd me dice que solo lo he visto 3 veces desde que uso Letterboxd, cuánta mezquindad).
Vi “Hamnet”. Linda.
Me llegó un correo en el que me invitan a participar de una entrevista de trabajo el próximo lunes a las 10:45 de la mañana. Es lo que estaba esperando. Es lo que había abandonado para no hacerme ilusiones. Sería bacán quedar. Voy a dar lo mejor de mí en esa entrevista. No sé qué significa o qué es eso, pero tengo que esforzarme si quiero cambiarme de trabajo. Lo otro que sería lindo: entrar en abril. Ya. Ya me ahueoné. Cuando me ilusiono mucho me pego tremendos porrazos. Todo a su tiempo, lo primero es la entrevista de este lunes.
Pensaba subir este diario de marzo en abril, pero creo que lo subiré en mayo, para ver cómo van las cosas en dos meses más.
Vi “Showgirls”. Me encantó.
Anoche puse “The Evil Dead” antes de dormirme. Vi como la mitad, porque es demasiado buena; espero terminarla hoy.
Día horrible, día de mierda. Hoy mi mamá y mi tía encontraron muerto al Charly. Atropellado. Ese gatito no merecía morir así, sufriendo. El golpe fue tan horrible. Gente culiá en sus autos culiaos. Cuánto los detesto. Hay un lomo de toro justo al frente de mi casa, por qué mierda pasan tan rápido. Los odio, los odio.









